Relevamiento de infraestructura urbana en Villa Ilaza


Villa Ilaza es uno de los tantos barrios populares que presenta nuestro Municipio. Se encuentra dentro del listado del relevamiento ReNaBaP. Está inserto entre los barrios Villa Constitución y Villa Progreso, pertenecientes a Valentín Alsina. Su territorio está ocupado en su inmensa mayoría por viviendas, muchas de las cuales presentan algún ambiente con comercio a la calle.


En lo que respecta a salud, Ilaza tiene cercanía a dos “salitas” de primer nivel, quedando a mediana distancia de centros con posibilidad de internación. Y en lo que refiere a educación, dentro de Barrio Obrero –ubicado a pocas cuadras, pero con una cuadrícula diferenciada y estructurada- hay un jardín maternal, una escuela primaria y dos secundarias. Todas estas instituciones dentro del ámbito público, donde asisten la mayoría de los niños y niñas de la zona.


El barrio no cuenta con ningún centro cultural en sus alrededores y los clubes de barrio más cercanos están a varias manzanas de distancia. Sí tiene centros para adultxs mayores en su cercanía.


Villa Ilaza abarca territorialmente la superficie de 3 manzanas “típicas” por graficarlo fácilmente, formando una suerte de triángulo que está delimitado por las calles Millán, Sayos y Darragueyra, pegada a las vías del ferrocarril Belgrano Sur. Millán es su calle principal, de acceso tanto al barrio como a los frentes de fachada, y conecta con la entrada a los pasillos que son la “continuidad” informal de las calles Yatay, Lomas Valentina y Rincón. Millán tiene un mejorado vial hecho a mediados del año 2015 y los pasillos fueron hechos por los propios vecinos y vecinas del barrio, con ayuda de la organización política. No cuenta con lugares seguros para sentarse a tomar mate o para que lxs más chicxs jueguen porque no tiene espacio delimitado para veredas, sino que es un todo desde lo que técnicamente se llama líneas oficiales.


Según lo relevado, en Villa Ilaza viven alrededor de 350 familias, sumando un total de 1.500 personas entre niñxs, jóvenes, adultxs y adultxs mayores. Muchas comparten hogar, a falta de la vivienda propia o de tener que reducir gastos. También, porque muchas familias deben compartir las tareas de cuidado para sostener la vida productiva de quienes salen en busca de un ingreso.


El barrio está asentado sobre una de las cinco cuencas del Municipio. La Cuenca Millán, como el nombre de su calle principal, recoge las aguas desde Lomas de Zamora para terminar desembocando en el Riachuelo, junto a las Cuencas Olazábal y San Martín. Esta cuenca está entubada, y a lo largo de los años fue utilizada como única vía para el desagüe cloacal y pluvial de los vecinos y las vecinas. No es una zona que suela inundarse, excepto en los casos de sudestada.


Es un barrio que empezó a consolidarse en las décadas del ‘70 y ‘80, luego de haber entubado el Arroyo Millán en los años ’60, y que hasta hoy en día no para de crecer. Como ya no cuenta con suficiente terreno vacante en sus cercanías, empezó a crecer en altura en los últimos años.


Como mencionamos anteriormente, no cuenta con desagües cloacales ni pluviales. De hecho, la zona consolidada más cercana tampoco cuenta con esta infraestructura. Según la página oficial del Municipio, la expansión de cloacas para esa zona estaba prevista para los años 2018/2019 pero al momento no fueron llevadas adelante. También nos parece acertado mencionar la necesidad de limpieza y mejoramiento del entubado del arroyo como así también de los sumideros y caños pluviales en los alrededores.


Para terminar la revisión sobre la existencia de la infraestructura básica, podemos decir que el barrio no cuenta con instalación eléctrica formal ni con acceso a las conexiones de cable, telefonía fija ni wifi. Y el alumbrado público es escaso. Los cables son un peligro para quienes circulan por las calles del barrio; sobre todo cuando pasa algún camión de grandes alturas. Y se utilizan garrafas para la obtención del gas.


Otra problemática presente en el barrio es la ausencia de espacios públicos urbanos y de equipamiento urbano. Los pocos espacios de todxs se convierten en micro basurales recurrentemente, porque no tienen el cuidado necesario. Plazas, parques, semicubiertos que nos protejan del sol y la lluvia tienen que ser reconstruidos una y otra vez desde cero o simplemente terminan invadidos de basura, carros o pastizales, sin poder darle el uso que necesitamos.


Con respecto a la gestión de residuos sólidos urbanos, los camiones recolectores sólo pasan por la calle Millán, dejando sin servicio a los pasillos internos del barrio. Tampoco se cuenta con contenedores o con cestos de basuras donde la gente pueda acercar sus desechos. Es válido considerar que muchos de los vecinos y vecinas del barrio viven gracias a la recolección dentro de la economía popular, lo que con capacitaciones sobre separación podría beneficiar ambas situaciones.


Como último punto, Ilaza es un barrio poco conectado con su entorno. No tiene cerca calles comerciales, más que algunos negocios intravivienda y llegar a los centros comerciales conllevan de un vehículo propio o bien de caminar largas cuadras para llegar al centro de Valentín Alsina o bien cruzar las vías para llegar a Obón. La frecuencia de los colectivos que llega al barrio es bastante dispar. En los últimos años, con la construcción del Puente Olímpico que conecta con Villa lugano, al sur de CABA, el tránsito de autos particulares aumentó considerablemente por las calles Osorio y Molinedo pero es una facilidad sólo para quienes tienen la posibilidad de contar con vehículo propio.


La calle Millán, desde Valparaíso hasta las vías, es el eje conductor del barrio, el centro de escena, donde transcurre la vida social de quienes allí habitan. La necesidad de espacios públicos urbanos, donde el acceso sea en igualdad de condiciones, es una prioridad. Así también mejorar las condiciones de habitabilidad. Porque construir Vivienda es construir Ciudad y viceversa.



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